La cena de clausura del 30 aniversario del club ADESA 80 resultó muy emotiva... especialmente lo fue el reencuentro de tanta gente orgullosa de haber compartido una experiencia vital tan gratificante... gente sencilla y corriente cuya aportación, dedicación y esfuerzo han posibilitado hacer de este club uno de los mejores de Andalucía además de una seña de identidad para Sanlúcar, pues ADESA se ha convertido en embajador de nuestra ciudad y ha creado un precedente por su manera de trabajar y por los valores que día a día se transmiten a las jóvenes generaciones.
No obstante, me quedo, sobre todo, con las palabras de Miguel A. Serrano, presidente de la sección de Voleibol, quien denunció públicamente que el club está lleno de “delincuentes deportivos”... : ¿Cómo si no se puede denominar a personas que, contra viento y marea, fueran cuales fueran los dirigentes políticos de turno, su signo o ideología, han mantenido su independencia y dedicado gran parte de su vida a sacar adelante este proyecto? ¿Cómo se puede entender que no existan más intereses que los puramente deportivos? ¿Pueden haber personas que se dediquen a una actividad altruistamente, que hayan puesto dinero de su bolsillo, pedido créditos personales avalados con sus propiedades, que le “roben” el tiempo a sus propias familias para poder entrenar, jugar y permitir que los jóvenes también lo hagan?
En nuestro mundo esto es poco creíble... nadie hace nada por nada....o como dice el tango.... “... el que no afana es un gil”... ¿Cómo se atreven a trabajar de otra manera, saltándose de las reglas del juego, sin pelotear a los políticos, sin sacar provecho de los chavales, sin dar codazos a otros clubes, sin hacer todo lo posible por llevarse el pastel entero?... donde todos aportan y cuentan… estos delincuentes están dando un mal ejemplo, por favor ¡Los ladrones son gente honrada! Según Miguel Serrano, hay que parar esta locura que ha demostrado ser contagiosa.
Uno de los infectados por estos delincuentes que fundaron ADESA 80 (Asociación Deportiva Sanluqueña) es el actual delegado de deportes, Juan Marín. Chaquetero y camaleónico desde sus orígenes, jugó (regular), entrenó equipos (algo mejor) y perteneció a la directiva de la sección de voleibol durante muchos años... ¡Incluso llegó a dirigir la delegación provincial!... de casta le viene al galgo. El hombre apuntaba maneras y, supongo, que de ahí le vino esa inquietud que tiene por cambiar las cosas a su independiente antojo allá por donde pisa. Para colmo, hace unos años le dio por fundar una asociación (uy, perdón, partido) con la que pretende extender el “mal” de ADESA 80... menos mal que la gente lo tiene bien calado, aunque creo que habrá que esforzarse un poco más para detener a este “delincuente deportivo”. Ánimos a todos, juntos podemos.

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